La primer contradicción ideológica del peronismo en Bragado

La interpretación sobre la ley de Paridad beneficiando a los hombres

La ideología es fundamental en la toma de decisiones de la clase política. Aunque algunos pocos anuncian la muerte de dichas premisas promoviendo un pragmatismo enajenado, sigue siendo la doctrina, la teoría, y las convicciones el eje para transformar la realidad que tiene la dirigencia una vez en el Estado.

El peronismo en Bragado ya comenzó a tener diferentes mensajes dependiendo los actores, pero fundamentalmente dependiendo los intereses de algunos. Esto último puede verse claramente al revisar la doctrina, la ideología y posteriormente los hechos.

El caso puntual de la asunción de los concejales peronistas, deja en evidencia la enajenación de los actores en post de la ideología que hasta aquí todo el arco venía promoviendo. En este medio, lejos de hacer un juicio de valor, o determinar que ideología o pensamiento está «bien», simplemente se hará una observación de los hechos analizados a la luz de la ideología que dicen tener y han promovido hasta aquí. Sergio Broggi es quién en este caso está defendiendo lo que hasta aquí ha sido una base ideológica de las filas del peronismo, como también Néstor Coria lo hace en función de la Ley y la interpretación del objetivo del derecho, en beneficio de un varón en ese caso , Sergio » Chochon»Paez.

La conformación de las listas se hacen conforme la paridad, y al ser una base ideológica del Peronismo, debería primar dicha doctrina , independientemente al sentido positivo de la norma. Se supone que creen en eso, que lo han defendido, no deberían apelar siquiera a excusas » legales» y agujeros que irrumpen claramente en el espíritu de la norma.

El decreto 171/ 2019, es claro en los artículos 10 y 11 respectivamente, puntualizando que no debe alterarse el principio de integración paritario ( paridad de género) en los órganos partidarios, por lo que resulta sumamente importante determinar entonces cuál es el objetivo de la ley de paridad, si tener la representación legislativa en paridad de género, lo cuál resulta razonable, o simplemente que haya igualdad en las candidaturas.

ARTÍCULO 10.- En caso de vacancia por cualquier causa de uno de los cargos titulares del órgano de la agrupación política, el mismo será ocupado por el o la suplente que siga en el orden en el que fueron electos, siempre que su incorporación no altere el principio de integración paritario establecido en el artículo precedente. En caso contrario deberá estarse al suplente del género que corresponda en el orden siguiente de la lista.

ARTÍCULO 11.- El Juez Electoral intimará al partido político que incumpla con la paridad de género en la composición de sus órganos partidarios a subsanar dicha circunstancia, bajo apercibimiento de declarar la caducidad de la personalidad política en los términos del inciso h) del artículo 50 de la Ley 23.298 y sus modificatorias.

Si destacamos la conformación de la lista y la representación, vemos que la ley de paridad de género establece que un varón y una mujer deben ir intercalados en las listas para cargos legislativos, pero nada dice respecto de quién debe encabezar la lista. Si son más varones, esto significa que persiste la desigualdad de género. Ej ; en la composición de las cámaras del Congreso: aunque rija la ley, en Diputados y en el Senado puede seguir habiendo más varones que mujeres.

Si miramos las listas, con respecto a las elecciones PASO de 2019, en estas elecciones hay mayor paridad de género en las listas de precandidatos a diputados y diputadas; había en las listas 1.166 precandidatos a diputado (50,9%) y 1.124 precandidatas a diputada (49,1%). En este caso, la diferencia era de 42 varones más. En las PASO de 2023 hay en las listas 2.248 (50,2%) diputados y 2.229 diputadas (49,8%)

La diferencia ahora es de 19 varones más. Es decir que, en 4 años, se redujo en un 54%.

“Según el CICAD ( Centro de Investigación para la calidad Democrática la ley legisla sobre las listas de manera vertical, no sobre qué género debe encabezar. Cuando tenés 3 cargos en juego, por ejemplo (N. de la R.: es decir, en el caso de los senadores), encabeza un varón, sigue una mujer y sigue un varón”.

Según Facundo Cruz, doctor en Ciencia Política y magíster en Análisis, Derecho y Gestión Electoral -ambos por la Universidad Nacional de General San Martín-, esto provoca “que no se genere una paridad efectiva en la distribución de cargos”, ya que, “cuando no legislás la composición de las cámaras ni la paridad horizontal, a menor cantidad de cargos, mayor probabilidad de que no haya paridad efectiva en la distribución de espacios de poder”.

Efectivamente, en la Cámara baja hay hoy 141 diputados y 116 diputadas (55% de varones y 45% de mujeres), es decir que persiste la desigualdad a pesar de que la ley de paridad de género ya tiene 6 años de vigencia. En el Senado la proporción es aún más desfavorable a las mujeres: hay 41 senadores y 31 senadoras (57% y 43%).

Las ciudades dan de lleno en el mismo proceso de composición, de hecho cuándo se llevo a la justicia dicha problemática; los fallos han resultado positivos en pos de la representación con paridad de género.

Ya en el terreno ideológico estrictamente los principales actores políticos que han hecho docencia durante los últimos años, han promovido la discusión en función eñde garantizar los espacios de poder a las mujeres y garantizar dicha realidad principalmente por matriz ideológica. Por lo que resulta sumamente importante poder observar que la realidad se gráfica  puntualizando dichas premisas, que son fundamentales en el orden político. En este caso Broggi tiene razón desde ese orden, desde el ideológico,posteriormente desde la normativa todos los indicios indican que también el espíritu de la paridad es garantizar lugares de poder a la mujer. Pero también al hombre en relación a la mujer, por lo tanto Coria tiene razón también.

Por lo tanto, el peronismo tiene que definirse primeramente en mantener el orden ideológico que ha predicado hasta acá, y no borrar con el codo lo que vinieron promoviendo actuando ajenos a eso mismo que promovieron. Es decir, todos estos que hablaron de derechos, de paridad, de igualdad de género, y ahora actúan como verdaderos machirulos, deben definirse y hacer en función de lo que realmente creen, y dejar de hacer una cosa y decir otra, para que la convicción y la ideología se hagan hechos, y no sean simplemente discursos vacíos.

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